jueves, 7 de mayo de 2009

El oído,el mar y los sonidos

Es sin duda uno de nuestros órganos preferidos, y si no lo es, debería serlo. Gracias a él realizamos muchas tareas en nuestra vida diaria, que van mas allá de las audiciones vocales, musicales, etc.

No obstante, la relación del oído con el mar es más curiosa de lo que parece.



Y sino, vean algunos ejemplos...


-¿Porqué nos mareamos?

Seguro que alguna vez, alguno tuvo más de un mareo (o más de uno, algún mareo). Sin embargo, ¿sabías porqué se produce el mareo? Es muy fácil. Resulta que en nuestro oído interno tenemos un sistema que detecta nuestros movimientos y referencias espaciales, es decir, funciona como una brújula. En él, tenemos un líquido que regula el equilibrio y le manda información al cerebro.

Si damos vueltas, el líquido también lo hace, y cuando nos paramos, éste sigue moviéndose mandando información errónea al cerebro. De ahí el mareo.

Igual pasa en los barcos, en donde los movimientos de nuestro cuerpo no concuerdan con la información visual de nuestros ojos o la que experimentan nuestros músculos.


Sin embargo, si hacemos un esfuerzo para seguir mentalmente los movimientos del barco mientras miramos el horizonte, conseguiremos hacer coincidir los movimientos del barco con lo que nuestro cerebro deba sentir, consiguiendo vencer tan molesta situación.


-¿El mar en las caracolas?

Seguro que cuando no estabas mareandote estabas con una caracola pegada a la oreja y escuchando "el sonido del mar".


Pues bien, el sonido se propaga por medio de ondas y estas rebotan en los objetos en un fenómeno conocido como reflexión, asimismo varía su velocidad y su ángulo de incidencia al cambiar de medio de propagación, lo que se conoce como refracción.

En el interior de un objeto semicerrado las ondas del sonido ambiente se reflejan, sumándose unas a otras en un fenómeno conocido como resonancia. Todo ello amplifica el "sonido de vacío"que nos recuerda al sonido del mar.


En realidad, es un efecto que se puede conseguir con cualquier objeto, ya sea con vasos, o con las manos al formar una cavidad.


Después de todo, algún listo dirá que se escucha el mar en la caracola, porque normalmente, cuando la esuchas ¡estas al lado del mar!


No obstante, para no romper la ilusión infantil de algunos, debo aclarar que no es el mar el que se oye en la caracola, es la caracola la que se oye en el mar...


-Los animales y el mar.

Aunque el océano pueda parecer un mundo silencioso, no lo es. Por el agua viajan más sonidos que por el aire, y los peces, las ballenas y otras criaturas los escuchan.

Los oídos de las ballenas son solo un hoyuelo a cada lado de su cabeza. Pero eso no les impide oír muy bien: una ballena jorobada puede oír la llamada de otra a kilómetros de distancia.

La nutria no usa los oídos bajo el agua. Cuando bucea, los cierra para que no les entre agua.

Los peces tiene dentro de su cuerpo oídos que les permiten oír lo que sucede a su alrededor. Pueden hacer ruidos para comunicarse, y también escuchar enemigos y a sus presas.


Para obtener información sobre el ambiente, los delfines emiten sonidos cuya frecuencia oscila entre menos de 2.000 y más de 100.000 Hz (los humanos lo hacemos entre 20 y 20.000 Hz).


De este modo, el delfín, puede determinar no sólo la distancia y el rumbo, sino también el tamaño, la forma, la textura y la densidad de los objetos.


Sin dudas, un órgano curioso...

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